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¿Es importante autodenominarse poeta?

De manera personal, honestamente, creo que no es importante. Pero, también puedo decir que no le veo mayor problema al hacerlo en ciertas circunstancias.

Brodsky hablaba de la falsa modestia de los poetas americanos, les decía que si no se consideraban poetas para qué perdían el tiempo escribiendo poemas. (Frank Invita, No. 21, Granada 9).

He escuchado muchas veces decir a escritores que ellos no se consideran poetas, pero, lo repiten tanto que da la impresión de que lo que hacen es esperar que alguien les diga lo contrario, a manera de sentirse aprobados. En estos casos, la crítica de Brodsky se aplica de manera genuina. Considero que es más creíble la humildad, a este respecto, de alguien que en ningún momento se autodenomina poeta, que de aquel que toda la vida se pasa negando serlo. Creo que no se puede, ni se debe, negar lo que uno es, a pesar del derecho que se tiene de hacerlo.

Sin embargo, Brodsky también decía que “si un poeta tiene una obligación respecto a la sociedad, es la de escribir bien. Al formar parte de la minoría, no tiene otra opción”. Con esto se cierra el círculo, es decir, si alguien no cree que es poeta, entonces para qué escribir poemas, pero si se escriben poemas, entonces, ¿por qué no hacerlo bien? A la larga, lo más importante sigue siendo la obra poética, no quien la escribe.

Lo anterior me lleva a pensar en el respeto que se le debe tener a la obra artística en general. Ese respeto que el propio autor debe tenerle a su obra, pasando por tratar de hacerla lo mejor posible, así como por respetar la obra de otros creadores. ¿Cómo es posible que un creador exija respeto del público hacia su obra, si el mismo autor no la respeta, ni tampoco respeta la obra de los demás? Ser poeta y creerse poeta (esto quizá puede extrapolarse a cualquier rama del arte) son cosas muy diferentes, pero cuando se cumplen algunas cuestiones mínimas de sentido común, como por ejemplo, en este caso, escribir bien  y respetar el trabajo propio y el ajeno, ¿qué importa si alguien se autodenomina poeta o no?

Lo que no se vale es esconderse tras esa falsa humildad, de la que habla Brodsky, para escribir mal y, por lo tanto, faltarle el respeto a la obra. Esto me lleva a decir que es razonable considerar que la valoración de una obra artística es relativa, una misma obra puede llegar a ser considerada buena o mala  a la vez, al final, el público tiene la última palabra. El tiempo se encargará de posicionar a la obra y al autor en el verdadero lugar que le corresponde en la historia.

En mi caso personal me he acostumbrado a decir que escribo poesía, como una de mis ocupaciones, pero no niego a diestra y siniestra que soy poeta y cuando me toca decir que lo soy, lo hago sin ninguna vacilación.  Esto puede sonar pretencioso de mi parte, pero, en el fondo, se trata de creer en algo que se hace de manera sistemática y como parte de un proyecto de vida. Si me dan a escoger, prefiero decir que soy poeta, tratando de dar lo mejor de mí al escribir y teniéndole respeto a mi obra y a la de los demás, que gritar una falsa modestia en busca de la aprobación pública.  Como sigue diciendo Brodsky en su crítica a los poetas americanos: “Cualquier médico o cualquier zapatero toma su oficio más en serio que ustedes”.(Frank Invita, No. 21, Granada 9)

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